Séptimo día
Respiración abdominal tendida de espaldas
Practique la respiración abdominal cuando aparezcan los primeros dolores, así como cuando se vuelvan más intensos y duraderos, ya que este tipo de respiración ayuda a mitigarlos.
Adopte la posición inicial y estire las piernas manteniéndolas ligeramente separadas.
Ponga ambas manos sobre el vientre, encarando las puntas de los dedos. Cierre los ojos y deje que la calma la invada.
Inspire por la nariz lenta y profundamente. Comprobará, con las manos, cómo su vientre se hincha al penetrar el aire. Espire lentamente con la boca entreabierta. A continuación realice este ejercicio 10 veces.
Respiración costal tendida de espaldas
La respiración costal aporta bienestar durante el embarazo y está especialmente indicada para aliviar los primeros dolores.
Adopte la posición inicial, cierre los ojos y deje que la calma la invada. Haga presión con los omóplatos sobre la colchoneta mientras inspira profundamente por la nariz y el tórax se levanta. Espire lentamente con la boca entreabierta a la vez que el tórax desciende. Realice este ejercicio 10 veces.
Respiración clavicular tendida de espaldas
Este tipo de respiración es muy adecuada en los momentos previos al parto, cuando no puede recurrirse a ningún otro tipo de respiración descrito anteriormente.
Adopte la posición inicial e inspire hondo por la nariz hacia el tórax. Espire el aire jadeando por la boca. Realice este ejercicio 10 veces.



















