Sidebar Header

  • September 2008
  • August 2008
  • July 2008
  • June 2008
  • May 2008

Sidebar Header

    Directorio de Tomelloso
    Directorio LinKaLo
    Famosos
    Miradir - Directorio hispano
    Planeta X
    Posicionamiento web
    Posicionamiento web
    Todoenlaces

Sidebar Header

  • Log in
  • Valid XHTML
  • XFN
  • WordPress

Sidebar Header

  • Presentación

Sidebar Header

  • Accidentes (10)
  • Alimentación (6)
  • Cuidados (2)
  • Dificultades (6)
  • Ejercicios 1 (8)
  • Ejercicios 2 (8)
  • Ejercicios 3 (7)
  • El feto (7)
  • Enfermedades (13)
  • Gestación (10)
  • Gimnasia (3)
  • Higiene (7)
  • Lactancia (7)
  • Masajes (1)
  • Moda (1)
  • parto (33)
  • Programa (1)
  • Puerperio (7)

Sidebar Header

               
¡Ahijuna! - Muy Argentino

                 Embarazo

          Artículos informativos sobre el embarazo

Iniciación del parto

admin | parto | Sunday, 29 June 2008

Ropas de cama y hules

Cercano ya el momento del parto, y más aún, iniciado éste, conviene poner en la cama el primer hule, debajo de la sábana inferior, ya que de este modo se previene el empapamiento o simple mojadura del colchón por una rotura de la bolsa más o menos temprana.
Comenzando el parto, se pondrá debajo de las nalgas de la mujer un gran lienzo blanco y suave plegado en cuatro dobleces, debajo del cual, entre él y la sábana inferior, se dispondrá el segundo hule, que así protegerá la sábana. Ensuciado este lienzo, no traspasará hasta la sábana, y al quitarlo para sustituirlo, la mujer reposará sobre una sábana limpia durante el tiempo que dure la mentada operación de sustitución.

Instrumentos y medicamentos

Ha llegado el momento de instalar la pequeña mesa a que antes nos referíamos, poniendo sobre ella al alcance de la mano todo lo que sea necesario: cubeta con alcohol, frasco de yodo, dediles y guantes del asistente, la cubeta con las pinzas, tijeras, etc.

La canastilla

Se habrá preparado con anterioridad la cuna o un cestillo conteniendo todo lo necesario para el recién nacido: vestidos en general, argirol, talco, etc.

Arreglo de cabellos y uñas

La mujer, sobre todo si tiene el cabello largo, procurará tenerlo bien sujeto o peinado. Las puntas de los dedos se le podrán pintar con alcohol yodado, por si acaso se toca sin querer.

Vaciamiento de reservorios

Conviene que para el parto se haya vaciado el intestino, sobre todo de modo natural. Ya en pleno trabajo de parto, la comadrona, y en su defecto quien pueda hacerlo, puesta la cuña bajo las nalgas —después de haberla calentado o puesto un lienzo sobre ella—, procede a cortar cuanto se puede, pero sin herir, los pelos de la vulva sirviéndose de unas tijeras previamente flameadas; después se procede al en-yodamiento —tintura de yodo y alcohol— de la parte interna de los muslos, pubis y nalgas visibles y alrededores del ano; después, con otra torunda o algodón, de los alrededores de la vulva y de la misma, sin que haya que penetrar en ningún momento en la cavidad vaginal. Se pone una compresa estéril sobre la vulva y ya no hay que hacer ni lavados ni nada: solamente esperar el parto.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

Material médico y accesorios

admin | parto | Sunday, 29 June 2008

Material médico
Una venda elástica de 10 cm. de anchura.
Un litro de alcohol de 90°.
Un bote de polvos de talco.
Una caja de 24 compresas medianas, esterilizadas.
Un frasco de boca ancha conteniendo tintura de yodo, de 100 a 200 gramos, u otro antiséptico potente.
Una cápsula de porcelana o recipiente análogo que sirva para verter el yodo.
Solución de nitrato de plata al 1 por 150 o de argirol al 5 por 100 y un cuentagotas para instilar cualquiera de las dos soluciones en los ojos del niño.
Dos o más paquetes de 250 gramos de algodón hidrófilo.
También en las farmacias se expenden unos equipos de parto que son bastante completos y cuya adquisición es muy recomendable.
Un termómetro y una balanza. Bien que no imprescindibles, son co

Accesorios
Habrá que preparar tres palanganas esmaltadas: estas palanganas son perfectamente lavables y, en su caso pueden ser fácilmente esterilizadas mediante el flameado. En su defecto, puede utilizarse palanganas u otros recipientes de materias plásticas. La primera de ellas tendrá e! tamaño suficiente para poder lavarse las manos con facilidad; la segunda estará destinada a contener los líquidos para los cuidados de la mujer, y la tercera, más pequeña, habrá de contener una solución del antiséptico elegido para el enjuage de las manos enguantadas del asistente.
También deberán estar dispuestos:
Dos recipientes de cinco litros aproximadamente, destinados a contener agua caliente y fría.

Un irrigador de porcelana de capacidad corriente, con sus correspondientes tubos de goma y cánulas.
Dos hules —en su defecto, uno solo— o telas impermeables de la anchura de la cama, al menos.
Un orinal de cama o cuña.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

Habitación

admin | parto | Sunday, 29 June 2008

El hecho de la generalización del parto en clínica parece que nos eximiría de dar orientaciones generales sobre la preparación de la habitación así como relación del material y accesorios aconsejables para el parto en el domicilio.
Sin embargo, como esto puede ser obligatorio o casi obligatorio en determinados lugares o circunstancias, he aquí lo que conviene preparar.
Lo ideal es una habitación amplia, soleada y bien ventilada.

La cama

Puede ser la habitual de la parturienta, pero si es muy baja, convendrá que se eleve; así la asistencia al parto y la práctica de otros cuidados se hará más fácil y eficazmente. Los muebles que no sean de utilidad manifiesta pueden ser desalojados, sin que sea necesario proceder con exageración. Si en la pieza escogida hubiera relojes, sería muy conveniente que se quitasen.
Es interesante que la parturienta no esté pendiente del reloj y para ello lo mejor es desviar su atención del paso del tiempo, pues se evitan tensiones nerviosas innecesarias.

Una mesita

Hay que instalar cerca de la cama una mesita suficientemente sólida y amplia, para poder disponer sobre ella todo lo que convenga.

La luz

Habrá que pensar en la luz, siendo de inestimable valor un flexo o instrumento semejante, dotado de una bombilla de 100 watios y tantos metros de cable como sea necesario para que se cubra con creces la distancia entre el enchufe y la cama. Para el caso posible de un corte de corriente eléctrica, conviene que se provea de un medio auxiliar de iluminación.
El suelo de la habitación habrá sido fregado recientemente.
Durante el parto y después de él no convendrán las maniobras de limpieza que sean extemporáneas, procurando no levantar polvo. El suelo no se barrerá, pasando únicamente una bayeta mojada.
Convendrá, claro es, que esa habitación no haya sido ocupada anteriormente por ningún enfermo crónico o infeccioso, ni tosedor.

La temperatura

Se cuidará de que la temperatura no sea desapacible, aireando bien en verano, sin establecer corrientes de aire, y calentando en invierno, de modo que la temperatura se halle aproximadamente entre los 15 y 20 grados centígrados. No solamente es la madre la que necesita esta temperatura, sobre todo en el período expulsivo, en que buena parte de su cuerpo se halla al descubierto, sino también el bebé, a fin de que no haya una gran diferencia de temperatura entre el claustro materno, francamente tibio, y el medio exterior.

Un plano duro

Una tabla lo más larga y ancha que sea posible nos será muy útil, ya que puesta entre somier y colchón, da rigidez al plano sobre el que se encuentra la mujer, facilitando el parto al proporcionar sólidos puntos de apoyo, sobre todo a las nalgas y talones.

Ninguno de los lienzos utilizados deberá haber estado en contacto con enfermos, se hallarán bien lavados y habrán sido secados y bien expuestos al sol; después deberán haber sido planchados cuidadosamente.
Llegado el momento del parto, las palanganas deberán ser flameadas antes de su utilización, vertiendo después en ellas todos los antisépticos (o soluciones antisépticas) elegidos por el facultativo.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

¿Parto en el domicilio o en la clínica?

admin | parto | Sunday, 29 June 2008

Ventajas e inconvenientes
Una cuestión que ya no se discute es la de si el parto debe ser en casa o en la clínica. La contestación es tajante: el parto en la clínica es más ventajoso: servicio de anestesia, de transfusión, de reanimación, quirófano, etc. Si el parto es anormal o se presenta dudoso, será absolutamente imprescindible el ingreso en un establecimiento asistencial.
Sin embargo, un parto normal podrá ser asistido en el domicilio, si las circunstancias lo imponen.
Preparativos para la clínica
He aquí lo que convendría preparar cuando se va a dar a luz en una clínica.
Es una relación muy general y puede variar según la estación del año.

Para el bebe..

Dos camisitas. Dos jubones de piqué. Dos jubones de lana. Seis pañales finos. Dos ombligueros. Dos baberos. Dos mantillas de algodón o dos toallas de felpa. Dos mantillas de lana o dos nanas. Dos pares de peúcos.

Para la madre..

Tres camisones. Dos mudas completas. Dos “mañanitas”. Un salto de cama. Unas zapatillas. Varios sujetadores especiales si va a amamantar al niño. Todo lo necesario para su aseo personal.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

Preparativos para el parto

admin | parto | Sunday, 29 June 2008

No cabe duda de que todo lo que se refiere al parto ha de presentar un gran interés. Por tanto, no hay que descuidar nada de lo que conviene al acontecimiento del parto: momento de plenitud y de desenlace de nueve meses de incomodidad, cuando no de fatiga, y de mil ilusiones y preocupaciones.
El parto es una función que, al igual que el embarazo, es totalmente normal; no obstante, y con mayor frecuencia de lo que sería de desear, se producen contratiempos que en muchas ocasiones se hubieran evitado con una vigilancia de la embarazada y con una correcta asistencia al parto.
Desgraciadamente, y por estas razones enunciadas, aún hay en el mundo, y, por tanto, también en España, un buen número de mujeres que enferman y que incluso mueren a consecuencia de la ignorancia y el descuido de estos problemas. Por éstas y por otras razones nos hemos decidido a escribir esta obra; pero- no es solamente la madre quien puede sufrir perjuicios, sino también el hijo, hecho bien demostrado por la mortalidad infantil, que varía en las distintas provincias de modo considerable. Pero es que, además, en el momento del parto y con motivo de sus complicaciones pueden originarse en la mujer padecimientos que pueden perturbar su normalidad para siempre y disturbios que pueden sellar de igual manera la vida del fruto. Por todo ello, los Estados se preocupan cada vez más de estos problemas y prestan una ayuda eficaz a la madre embarazada, organizando una serie de dispensarios sanitarios, comedores, etc., que velan por la madre y el hijo, que es lo mismo que decir sobre la misma vida de la sociedad y de la nación.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

Período de alumbramiento

admin | parto | Sunday, 29 June 2008

Pausa en las contracciones
Nacido el niño, la mujer experimenta una gran sensación de alivio y bienestar, al mismo tiempo que cesan las contracciones durante un período de tiempo de quince a veinte minutos, y con el mismo objeto de readaptación al contenido modificado que después de la rotura de la bolsa de las aguas.
Durante esta pausa, los asistentes al parto vigilan atentamente tanto a la madre como al recién nacido, en previsión de una posible hemorragia de aquélla o de un desfallecimiento respiratorio de éste.
Expulsión de la placenta
En el alumbramiento, acto que se verifica a expensas de nuevas contracciones uterinas, que prácticamente pasan desapercibidas para la mujer, se produce la expulsión de la placenta, junto con el cordón umbilical y las membranas envolventes del feto.
Contracción del útero
Sobrevenida la expulsión de la placenta y los anejos, se produce la contracción del útero, el cual disminuye notablemente de tamaño; de modo que su fondo, que con el feto llegaba a los arcos costales, se encuentra en este momento a nivel del ombligo.
Ya explicamos anteriormente los dos mecanismos del desprendimiento placentario —según Schultze y según Duncan—, siendo más frecuente el primero que el segundo. Dijimos también allí que el tal desprendimiento se acompaña de una mayor o menor pérdida de sangre, pérdida que puede calcularse normalmente en 400 ce.
No siempre sale la placenta al exterior después de su desprendimiento, pudiendo quedar retenida, bien dentro del útero, bien en la propia vagina. Los técnicos saben cómo averiguar si la placenta se halla desprendida y retenida o si aún no se ha desprendido.
Expulsada la placenta, el útero desciende aún más, hasta dos traveses de dedo por debajo del ombligo, y se endurece notablemente.
La hemorragia que se podía esperar es cohibida fisiológicamente: primero, porque las arterias que traen la sangre se achican en virtud de su elasticidad y capacidad de retracción, y segundo, porque la contracción uterina, a expensas de las fibras musculares, cierra los vasos venosos, mecanismo que fue bautizado con el afortunado nombre de «ligaduras vivientes» por el ¡lustre tocólogo francés doctor Pinard. También se da otro mecanismo determinado por la coagulación de la sangre en las boquillas vasculares, mecanismo que obra también impidiendo la hemorragia. Vemos, pues, que son varios los mecanismos provistos para lograr que el útero no sangre después del parto.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

Período de expulsión. Continuación..

admin | parto | Sunday, 29 June 2008

«Tumor de parto» y céfalo-hematoma
A todo esto, ¿qué ocurre con el niño? La cabeza, ya lo hemos dicho, a causa de la presión uterina y de la pared, sigue su camino hacia el exterior, descendiendo, rotando y conformándose a las particularidades del canal para mejor liberarse. Fórmase como un bulto sobre la parte avanzada, parte que suele ser la cabeza, y que consiste en un derrame sero-sanguinolento que se colecciona bajo la piel; debiendo distinguir esta formación del céfalo-hematoma, cuyo sustrato se halla definido por la extravasación de una cierta cantidad de sangre y la rotura de la «galea aponeurótica». Claro es que cuanto más dure el parto, mayores pueden ser las tumoraciones de que venimos hablando; lógicamente, por tanto, en las primíparas el tumor de parto se hará mayor.
Forma de la cabeza
Pero no solamente acontece esto, también la cabeza se alarga o «apepina» en virtud de esta conformabilidad de la misma; cuanto mayor duración tenga el parto, tanto mayor puede ser esa deformación, también mayor en primíparas, que después desaparece. Ahora se comprende por qué razón los niños que nacen «de pies» tienen una cabeza tan redondita, redondez que perdurará durante su vida.
Compresión de vejiga y recto
Ya hemos dicho reiteradamente que la cabeza se hiperflexiona, desciende y rota, teniendo que desplegarse para salvar la última porción del canal del parto. Es entonces cuando se hacen mayores la compresión sobre el cuello de la vejiga y el recto, impidiendo la salida de orina y provocando con frecuencia la expulsión de heces. Al mismo tiempo, la porción de periné comprendido entre el contorno posterior del orificio vaginal y el anterior del orificio anal se alarga notablemente, ensanchándose este espacio hasta el punto de medir el doble de los 3 ó 4 cm. que normalmente los distancian.
Distensión del periné
El periné en este momento se halla fuertemente abombado, y el orificio anal se halla notablemente aumentado, hasta alcanzar una circunferencia de aproximadamente 3 cm., mostrando la mucosa rectal al mismo tiempo que unas venas turgentes y muy azuladas, a causa de la dificultad del retorno de la sangre por la misma compresión.
En esto ya, la cabeza, o más bien una porción del cráneo fetal cubierta de pelo, se abre paso a través de la vulva. Esta, hendida, se va dilatando más y más a medida que se suceden las contracciones; los labios mayores acaban por borrarse, en tanto que los menores se adelgazan sobremanera.
Salida de la cabeza
La cabeza va avanzando, y mientras dura la contracción, se mantiene más hacia el exterior que cuando ésta cesa, momento en el que retrocede un tanto. De todos modos, cada vez aparece más afuera, llegando un momento en que ya no retrocede. La cabeza ha «coronado», porque su diámetro mayor ha atravesado el anillo vul-var. Entonces, la cabeza, que en su punto guía se había situado debajo de la sínfisis del pubis, se deflexiona y despliega suficientemente en la hendidura vulvar -apareciendo sucesivamente el occipucio, el sincipucio, la frente, las arcadas orbitarias, la nariz y el mentón.
Ya conocemos el mecanismo de la rotación externa, que describimos en el apartado anterior, y las sucesivas acomodaciones que tienen lugar con lo que resta del cuerpo fetal en el interior del canal del parto, hasta su completa salida al exterior o parto del mismo.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

Período de expulsión

admin | parto | Sunday, 29 June 2008

Acabado el período de dilatación y consumada la rotura de la bolsa, todo ello en virtud del trabajo del motor del parto o musculatura uterina, sobreviene un reposo de la misma, una pausa en el trabajo, durante la cual, aparte del pequeño reposo que esto puede suponer -ya que sólo suele durar de quince a veinte minutos-, se produce la adaptación del útero al contenido francamente disminuido del mismo, a causa de la pérdida del líquido amniótico.
La vía del parto queda libre, al menos en potencia. Suprimido ya el cuello en su formación oclusora, sólo quedan vagina y periné que salvar, formaciones que sabemos están destinadas a ceder a medida que el móvil avanza.
Las contracciones de este período se caracterizan porque son más intensas, haciendo que la mujer experimente fuertes deseos, incontenibles incluso -por tanto, hasta independientes de su voluntad- de empujar, deseo que se hace realidad mediante la contracción de los músculos de la pared abdominal, que de modo tan eficiente y notorio ayudan a la expulsión fetal.
Posición más conveniente
Para que la contracción sea más cómoda y potente, adopta la mujer diversas posiciones: entre nosotros y otros pueblos de Europa, la posición más usual es la que a continuación describimos: la mujer se halla acostada de espaldas sobre la cama, y en el momento de la contracción, apoya los talones fuertemente contra la misma (talones que habrá retraído hasta cerca de las nalgas, doblando bien las rodillas), separando bien los muslos, que se hallan rotados hacia afuera; al mismo tiempo, se coge a la cabecera de la cama o a cualquier artificio que se haya dispuesto a este fin, cerrando la boca o mordiendo algo, de modo que el aire no se escape y pueda así aumentar la presión que impulsará al feto.
Costumbres de otros países
En otros países, sobre todo en Inglaterra, las mujeres dan a luz en la llamada posición de Síms, es decir, acostadas sobre un lado y los miembros inferiores flexionados por rodillas y muslos. En otros, musulmanes sobre todo, la mujer se halla sentada en el suelo, frecuentemente sobre una piel de cordero, y sujeta con sus manos a una cuerda que pende del techo, mientras una mujer, generalmente la madre, la sujeta por detrás. La comadrona, situada enfrente, también sentada en el suelo y sin descubrir para nada a la paciente, actúa solamente con sus manos y brazos por debajo de inmensos ropajes, y todo sale bien… cuando no sale mal o catastróficamente.
Contracciones más intensas y frecuentes
Las contracciones que en el período anterior de dilatación se presentaban hasta cada cinco minutos, se hacen más frecuentes en éste, ocurriendo cada cuatro, tres, dos o cada minuto, siendo mucho más intensas que aquéllas; pero la mujer las prefiere, ya que se acompañan de una consoladora sensación de avance del feto, sensación que corresponde a una realidad.
Estas contracciones han hecho que el feto descendiese suficientemente, ayudado, como decíamos antes, por la fuerza originada por la prensa abdominal. Entre ambas empujan al feto y le hacen vencer las resistencias que se oponen a su paso, impeliéndolo y arrojándolo al exterior.
Diferencia entre primíparas y multíparas
Esta salida al exterior, a la que venimos refiriéndonos, se verifica con más facilidad en mujeres que han tenido otros partos; y dentro del grupo de las primíparas, también con más facilidad en las que son más jóvenes que en las dichas «viejas» o añosas, que lo resultan a estos efectos pasados los treinta años, sin que ello quiera decir que esto sea matemáticamente cierto.
Cerca del momento final del parto, la cabeza ejerce compresiones sobre los órganos vecinos. Recordamos que éstos son, por delante, el cuello de la vejiga, y por detrás, el recto, produciendo molestias acentuadas en ambos órganos. Sobrevienen calambres muy desagradables en las pantorrillas. En el punto álgido de la contracción, la cara se torna azulado-violeta por la dificultad del retorno venoso a causa del aumento de presión, y la mujer busca dónde apoyar y sostenerse para mejor empujar y liberarse de toda aquella masa que percibe como ocupadora de todos sus espacios y causante de esa situación, que por momentos es angustiosa y se hace insoportable. Es, sobre todo, en estos momentos cuando a veces grita y dice muchas cosas: por ejemplo, que nunca más volverá a tener hijos, etc. Cesadas las contracciones violentas de este período, en el cual se suceden con una frecuencia agotadora, la mujer «cae en fatiga», temiendo y deseando la próxima contracción.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

Período de dilatación. Continuación..

admin | parto | Sunday, 29 June 2008

Factores de dilatación

Esta dilatación vimos que se hacía primeramente a expensas de la contracción uterina, que haciendo aumentar la presión, en e\ interior de la cavidad uterina, la transmitía de una manera puramente física y por intermedio del líquido amniótíco encerrado en la correspondiente bolsa a los orificios cervical interno, o interno y externo en su caso. Ya decíamos que esta presión, lograda por la potente contracción uterina, era acumulada por la bolsa amniótica, bolsa que no tenía más escape para darle curso que la solución de continuidad en el cuello uterino; concentrándose, pues, el esfuerzo en dicha zona y dando lugar a una insinuación de la mencionada bolsa en el citado conducto, ejerciendo el papel de verdadera cuña dilatante.

Evaluación de la dilatación

La dilatación se hace gradualmente y solía medirse con un convencionalismo que permitía que pudiéramos entendernos. Y así, se evaluaba la dilatación asimilándola al nombre y tamaño de diversas monedas de uso corriente. Actualmente se hace en centímetros, o también se dice: palma de mano pequeña o de niño, palma de mano grande o de adulto y dilatación completa, que es algo mayor que esta última.

La bolsa de las aguas

Ya hemos visto que la función de la bolsa de las aguas y su importancia es múltiple; primero, porque dilata y ayuda a la dilatación, y segundo, porque continúa hermetizando la cavidad en la cual se encuentra encerrado el feto, después de eliminado el tapón mucoso cervical; también se ocupa de preservar al feto de las presiones que produciría la contracción del útero sobre el feto, sin intermedio del líquido amniótico, que, como podríamos decir, la empapa en buena parte.

Rotura de la bolsa

Finalizada la dilatación, el papel de la bolsa de las aguas y de su integridad disminuye considerablemente, y aun tal vez pudiéramos decir que se anula totalmente. En este momento acaece normalmente la rotura de la misma, aunque no siempre ocurren así las cosas, ya que anormalmente la bolsa puede romperse antes, cuando ni siquiera la mujer está de parto. Recibe este accidente el nombre de «rotura prematura», nombre que también le corresponde cuando la tal rotura tiene lugar en el período preparatorio del parto.
. Si la rotura acontece en pleno período dilatante, antes, por tanto, de que acabe la dilatación, recibe el nombre de «rotura precoz». Claro, cuando se rompe esta bolsa en el momento adecuado, se trata de «rotura normal». Si la bolsa de las aguas se rompe más tarde, en pleno período expulsivo, recibe el nombre de «rotura retardada». Incluso puede ocurrir, y de hecho ocurre hasta con una cierta frecuencia, que salga la cabeza al exterior cubierta por las membranas que aún no se han roto…, sin que esto tenga mayor trascendencia, con tal de romperla en seguida con objeto de que el feto pueda respirar.
Rota la bolsa de las aguas, no conviene que el período de expulsión sufra retardos, y esto a causa de aquellas razones a propósito del papel y de la integridad de la bolsa de las aguas. A partir de la rotura, tenemos: primero, el peligro de que los gérmenes patógenos suban y contaminen; esto tiene su importancia, ya que en caso de intervención técnica, cuantas más horas de bolsa rota, menos probabilidades de éxito (aun cuando los modernos medicamentos han hecho cambiar esto bastante); segundo, la posibilidad de un sufrimiento fetal por falta de la acción protectora del líquido amniótico, tal como describíamos en el capítulo 9.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

Período de dilatación

admin | parto | Saturday, 28 June 2008

Al menos subjetivamente, iniciase este período por unas molestias muy desagradables que se caracterizan por su ritmicidad, con intervalos cada vez más aproximados. Corresponden estas molestias subjetivas o sensaciones, tal como las percibe la mujer, al hecho objetivo o real de las contracciones uterinas. Estas contracciones son primeramente muy intensas y muy espaciadas, de modo que se presentan cada media hora, cada quince minutos, cada diez, cada cinco y aún con mayor frecuencia. A mayor frecuencia, mayor intensidad también.

Estas contracciones se hacen visibles ya desde el comienzo, pues el útero tiende a enderezarse. Por palpación tocamos un vientre más duro y un útero de consistencia leñosa, casi pétrea; pero como mejor nos damos cuenta del funcionamiento del útero es mediante los aparatos ideados para este fin y que son los llamados tocómetros. Son unos aparatos de mayor o menor complejidad, volumen y precio, que apoyándose de alguna manera en la superficie del útero por intermedio de las cubiertas abdominales, registran gráficamente el tono del útero cuando éste se contrae y a qué grado llega su contracción. De estas gráficas de la contracción uterina saca el tocólogo importantes conclusiones, alguna de ellas del mayor interés en sus aplicaciones prácticas, tales como la inminencia de una rotura del útero o la fatiga del órgano.
El cardiotocógrafo o «monitoring» obstétrico permite la vigilancia y el registro gráfico de la contracción uterina y del funcionamiento cardíaco fetal.
El número de contracciones durante este período y durante el parto entero ha interesado a diversos investigadores, variando mucho de unas mujeres a otras y de una manera también notoria según la primi o pluriparidad de la mujer.
Durante los primeros esfuerzos o contracciones de la matriz para lograr la dilatación del cuello uterino se produce, a causa de la resistencia que el mismo ofrece a la dilatación, la elongación del istmo uterino; de manera que esta zona ítsmica, que normalmente se extendía hasta 1,5 cm., aproximadamente, por encima del orificio interno del cuello, aumenta su superficie hasta alcanzar de 6 a 8 cm. de altura. Esta zona, pasiva hasta cierto punto, tiene una gran importancia para los especialistas, ya que es muy de tener en cueqta en ciertos accidentes del parto y en alguna intervención obs-Es precisamente en este segmento donde modernamente se incide o corta el útero para extraer el niño por cesárea, dadas las condiciones óptimas que para ello presenta, tales como su delgadez, casi ausencia de vasos sanguineos, etc.
La mujer «marca»

Iniciada la dilatación, y en su progresivo ^desarrollo, tiene lugar la expulsión del-«tapón, mucoso cervical». Ya sabemos lo que es y lo que representa esta formación: un verdadero tapón más o menos gelatinoso que ocluye la entrada de la matriz al ocupar el conducto cervical, hermetizando la misma e impidiendo, por tanto, su infección por la ascensión de gérmenes patógenos procedentes de la vagina, o aun del exterior; pero, claro, en las contracciones y en la dilatación forzosamente ha de desprenderse ese tapón mucoso. Al comenzar el parto aparece al exterior acompañado de algo de sangre y secreciones vaginales, «marcando» el comienzo del mismo de una manera ya más objetiva.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …
Artículos Anteriores
Powered by WordPress | Wordpress Themes by Luciana
Buscador y Directorio Web, BudiWeb.com