Más problemas en el aparato digestivo durante el embarazo
Vómitos graves
En la correspondiente parte de esta obra ya nos referimos a los vómitos de los primeros tiempos del embarazo. Vómitos que hacia el cuarto mes, o bien antes, solían desaparecer por sí solos con cierta facilidad mediante la creación de un clima de confianza y de un régimen de vida y alimentación convenientes.
Pero si estos vómitos, a pesar del tratamiento, tienden a aumentar en intensidad y frecuencia, llegan a alterar profunda y gravemente el estado de la mujer, recibiendo entonces el nombre de graves o incoercibles.
Los principales síntomas de esta afección son los siguientes: adelgazamiento, aumento del número de pulsaciones, hipotensión, lengua seca, aliento fétido, debilidad, trastornos de la vista, del oído, delirios, agitación.
Como las causas de este grave padecimiento son varias e intrincadas, el médico, mejor si es especialista, es quien habrá de fijar el tratamiento adecuado, y en el cual entrará un remedio propio, el que ya la enferma y familiares podrán ir instituyendo: un ambiente de tranquilidad que será mejor logrado en una clínica; reposo absoluto en cama y alimentos líquidos, fríos o helados, tomados en pequeñas cantidades. Es afección que no hay que descuidar.
El médico se apresurará a corroborar el aislamiento y reposo, así como ordenar hipnóticos, enemas, glucosa gota a gota, sal intravenosa, inyecciones de vitamina B, de componentes de la corteza suprarrenal, etc.
Estreñimiento
A causa de alteraciones en el tono ordinario del sistema nervioso, es frecuente el estreñimiento al comienzo y al final del embarazo, con su secuela de molestias en el vientre, hinchazón del mismo, vómitos, dolor de cabeza, etc. La mejor prevención de este trastorno consistirá en un régimen alimenticio y de vida conveniente. Una vez presentado, no hay inconveniente en utilizar enemas y laxantes suaves; pero, claro es, sin llegar a confiar en ellos y habituarse a su uso, ya que, como decimos, salvo casos excepcionales, este estreñimiento debe mejorar mucho y corregirse totalmente con los regímenes alimenticio y de vida antes apuntados.
Diarrea
Es un padecimiento no tan frecuente y que en su forma incoercible se presenta raramente. En ocasiones se presenta ya al final de la gestación y constituye con frecuencia un síntoma que anuncia el comienzo del parto. El médico podrá ordenar medicamentos —bismuto, opiáceos—, régimen lácteo, etc.; pero para comenzar no hay ningún inconveniente en someterse a una dieta total o una dieta hídrica (por ejemplo, té edulcorado con sacarina) durante veinticuatro o más horas. Este es un buen procedimiento, que con mucha frecuencia corta la diarrea.



















