El Aborto en el embarazo
Amenaza de aborto
Ocurre con frecuencia en el embarazo , y por diversos motivos —después de un paseo prolongado, de un esfuerzo, de una emoción—, que se presentan molestias en los ríñones y también en el bajo vientre. Las molestias y los dolores se van acentuando, llegando incluso a parecerse a los del parto. Llega un momento en el cual, de no haberse puesto remedio antes, se presenta, bien el parto prematuro, bien el aborto, según cuál sea el tiempo de la gestación.
Tratamiento
La paciente se acostará en la cama y guardará silencio, así como los acompañantes, que se procurará sean los menos posibles.
Convendrá llamar al médico, que prescribirá diversos medicamentos.
Modernamente los medicamentos hormonales —estrógenos y progesterona— adecuadamente combinados, así como los vaso-dilatadores —isoxuprina, naftidrofuril y otros— mejor en perfusión intravenosa, son de resultados muchas veces espectaculares.
Prevención del aborto y del parto prematuro
De una manera general hemos de decir que, aparte la prevención «con tiempo», antes de que se presente cualquier accidente, la prevención consiste, cuando el riesgo es inminente, en la prescripción de reposo total en cama, en la administración de hormonas cuando hay un déficit de las mismas, y en la de medicamentos que ejercen una acción sobre la fibra muscular lisa.
Para la prevención del aborto y del parto prematuro, la clorpromacina y la isoxuprina nos resultan muy valiosas.
Se administran en perfusión intravenosa gota a gota, necesitando una vigilancia atenta, pues pueden provocar una caída de la tensión. En casos acompañados de hipotensión, por hemorragia, su uso es muy delicado y desaconsejable. En estos casos, y aunque menos eficaz, otra sustancia química, el diazepam, nos rinde inestimables servicios, administrado primeramente en perfusión intravenosa gota a gota, para pasar luego a la vía intramuscular o a la administración por vía oral.










