El aborto y su tratamiento en el embarazo
El aborto puede producirse estando ya avanzado el embarazo o bien en sus primeros meses
No entraremos aquí en la descripción de las causas.
Cuando el aborto está ya en marcha, la mujer presenta hemorragia genital expulsando coágulos de sangre, llamados comúnmente «cuajarones»; cuando el fruto es expulsado, si es hasta de un par de meses, puede no vislumbrarse forma alguna, siendo comparable a una pequeña pelota; pero ya a los tres meses se nota la forma humana que tiene el nuevo ser. Esta expulsión se hace a base de la hemorragia, que puede llegar a ser muy intensa, dando lugar al empapamiento de muchas compresas y hasta incluso de topUas, todo ello en breve lapso de tiempo, y hasta originando charcos de sangre debajo de la cama. Si después de todo esto la matriz se hubiera vaciado, habría ocurrido lo mejor. Pero cuando el embarazo es ya de cuatro o cinco meses, es frecuentísimo que la placenta quede detenida después de la expulsión fetal, no saliendo y dando lugar a que la hemorragia persista con la misma intensidad de antes.
Por ello, la paciente o los familiares deberán guardar todos los paños o sábanas que se manchen, así como todo lo que se expulse, al objeto de que cuando venga el médico pueda, tanto darse una idea de la hemorragia, como precisar si el aborto se ha consumado en su totalidad, pues esto es de una importancia trascendental, ya que las complicaciones del aborto, sobre todo por hemorragia e infección, pueden ser fatales.
Tratamiento
Cuando los dolores o la hemorragia, por discretos que sean, hagan su aparición, la paciente se acostará sin pérdida de tiempo. No recibirá visitas, tomará leche o cualquier cosa caliente y no se privará de comer.
Si la hemorragia no cede, se puede poner bolsa de hielo al vientre. Si la enferma se marea, lo que es frecuente, se quitará la almohada, se «calzarán» las patas posteriores de la cama, de modo que la cabeza quede más baja que los pies, y se abrigará bien a la paciente. Inútil es decir que hay que llamar al médico o transportar a la paciente a una clínica.










