Otras infecciones transmitidas por la embarazada al feto
Un aborto puede acontecer si la mujer embarazada contrae el sarampión; si esto no ocurre, el feto resultará inmunizado para toda su vida. Si la erupción sarampionosa de la madre coincide con el parto, el feto habrá adquirido la enfermedad. Cuando la madre ha padecido la infección antes del embarazo, se halla inmunizada contra el sarampión y transmite la inmunidad al feto, el cual se halla protegido contra la enfermedad durante el primer trimestre de su vida.
En cuanto a la parotiditis, la gripe, las hepatitis virales y la enfermedad de las inclusiones citomegálicas, la mujer embarazada debe huir de los enfermos que las presenten, como en el caso del sarampión, más arriba citado, y de la rubéola, pues pueden ser causa de aborto o de graves lesiones embrionarias. El tratamiento consiste en la administración de gamma-globulinas a la embarazada, y mejor si éstas son específicas.
Si la viruela ataca a la embarazada, puede acontecer el aborto; si éste no tiene lugar, el feto nacerá marcado de viruela. Por el contrario, la varicela no parece tener consecuencias sobre el fruto de la gestación, así como tampoco la escarlatina, sobre todo si ha sido adecuadamente tratada.










