del aborto
Lo siento muchísimo, pero voy a tener un bebé.’ Al principio, mi madre se enojó y se desesperó. Se echó a llorar, y yo también. Pero aún así ¡me sentí tan aliviada de habérselo dicho! Una vez que ella y mi padre superaron el shock, hicieron todo lo posible por ayudarme. Una vez que se lo dije, finalmente me sentí capaz de pensar qué hacer. Antes me sentía tan asustada y tan sola, que era incapaz de pensar con claridad






