BUSCAR:

Sidebar Header

El aborto y su tratamiento en el embarazo

admin | Accidentes | Miércoles, 20 agosto 2008

El aborto puede producirse estando ya avanzado el embarazo o bien en sus primeros meses
No entraremos aquí en la descripción de las causas.
Cuando el aborto está ya en marcha, la mujer presenta hemorragia genital expulsando coágulos de sangre, llamados comúnmente «cuajarones»; cuando el fruto es expulsado, si es hasta de un par de meses, puede no vislumbrarse forma alguna, siendo comparable a una pequeña pelota; pero ya a los tres meses se nota la forma humana que tiene el nuevo ser. Esta expulsión se hace a base de la hemorragia, que puede llegar a ser muy intensa, dando lugar al empapamiento de muchas compresas y hasta incluso de topUas, todo ello en breve lapso de tiempo, y hasta originando charcos de sangre debajo de la cama. Si después de todo esto la matriz se hubiera vaciado, habría ocurrido lo mejor. Pero cuando el embarazo es ya de cuatro o cinco meses, es frecuentísimo que la placenta quede detenida después de la expulsión fetal, no saliendo y dando lugar a que la hemorragia persista con la misma intensidad de antes.
Por ello, la paciente o los familiares deberán guardar todos los paños o sábanas que se manchen, así como todo lo que se expulse, al objeto de que cuando venga el médico pueda, tanto darse una idea de la hemorragia, como precisar si el aborto se ha consumado en su totalidad, pues esto es de una importancia trascendental, ya que las complicaciones del aborto, sobre todo por hemorragia e infección, pueden ser fatales.
Tratamiento
Cuando los dolores o la hemorragia, por discretos que sean, hagan su aparición, la paciente se acostará sin pérdida de tiempo. No recibirá visitas, tomará leche o cualquier cosa caliente y no se privará de comer.
Si la hemorragia no cede, se puede poner bolsa de hielo al vientre. Si la enferma se marea, lo que es frecuente, se quitará la almohada, se «calzarán» las patas posteriores de la cama, de modo que la cabeza quede más baja que los pies, y se abrigará bien a la paciente. Inútil es decir que hay que llamar al médico o transportar a la paciente a una clínica.

Etiquetas: , , , ,

El Aborto en el embarazo

admin | Accidentes | Miércoles, 20 agosto 2008

Amenaza de aborto
Ocurre con frecuencia en el embarazo , y por diversos motivos —después de un paseo prolongado, de un esfuerzo, de una emoción—, que se presentan molestias en los ríñones y también en el bajo vientre. Las molestias y los dolores se van acentuando, llegando incluso a parecerse a los del parto. Llega un momento en el cual, de no haberse puesto remedio antes, se presenta, bien el parto prematuro, bien el aborto, según cuál sea el tiempo de la gestación.
Tratamiento
La paciente se acostará en la cama y guardará silencio, así como los acompañantes, que se procurará sean los menos posibles.
Convendrá llamar al médico, que prescribirá diversos medicamentos.
Modernamente los medicamentos hormonales —estrógenos y progesterona— adecuadamente combinados, así como los vaso-dilatadores —isoxuprina, naftidrofuril y otros— mejor en perfusión intravenosa, son de resultados muchas veces espectaculares.

Prevención del aborto y del parto prematuro
De una manera general hemos de decir que, aparte la prevención «con tiempo», antes de que se presente cualquier accidente, la prevención consiste, cuando el riesgo es inminente, en la prescripción de reposo total en cama, en la administración de hormonas cuando hay un déficit de las mismas, y en la de medicamentos que ejercen una acción sobre la fibra muscular lisa.
Para la prevención del aborto y del parto prematuro, la clorpromacina y la isoxuprina nos resultan muy valiosas.

Se administran en perfusión intravenosa gota a gota, necesitando una vigilancia atenta, pues pueden provocar una caída de la tensión. En casos acompañados de hipotensión, por hemorragia, su uso es muy delicado y desaconsejable. En estos casos, y aunque menos eficaz, otra sustancia química, el diazepam, nos rinde inestimables servicios, administrado primeramente en perfusión intravenosa gota a gota, para pasar luego a la vía intramuscular o a la administración por vía oral.

Etiquetas: , , ,

Principales accidentes en el embarazo. La Eclampsia

admin | Accidentes | Miércoles, 20 agosto 2008

Seguiremos la misma pauta de no decir más que lo estrictamente necesario para la comprensión de los problemas de que tratamos y de su ulterior aprovechamiento práctico. Suele caracterizarse la eclampsia por convulsiones que, coincidiendo con albuminuria y otros síntomas, pueden presentarse no sólo durante el embarazo, sino también durante el parto y aun después de él, en el puerperio. Está demostrado que su aparición se halla relacionada con determinadas características meteorológicas y también por un estado de intoxicación y de trastornos durante el embarazo.
El 25 por 100 de las eclampsias suele aparecer durante los últimos meses del embarazo, el 50 por 100 durante el parto y un 25 por 100 en el sobreparto.
Antes del ataque, y habiendo habido primeramente albuminuria, edemas e hipertensión, suelen presentarse dolores de cabeza muy intensos, vértigos, pérdida momentánea de la visión, dolor violento en la parte superior del vientre, dolor llamado «en barra», que es muy característico y bien descrito por las pacientes.
En pleno ataque, los músculos de la cara se mueven ligeramente, los párpados se abren y cierran, el ojo gira dentro de la órbita, la lengua sale hacia afuera y los miembros superiores se agitan. El cuerpo queda inmóvil y la cara se vuelve azulada, produciéndose crueles mordeduras de la lengua.

Tratamiento
Lo primero que hay que hacer es rodear de silencio, tranquilidad y oscuridad a la paciente, suprimir los ruidos, y si se habla, hacerlo en voz baja para evitar que los sonidos puedan llegar a excitar a la enferma y, consecuentemente, desencadenar el ataque.
Hay que impedir que se muerda la lengua introduciendo un lienzo doblado o el mango de una cuchara de madera, o cualquier otra cosa que nos preste el mismo servicio; si tenemos éter a mano, podemos darle un poco a oler.

Los demás medios (sangría, inyección de suero glucosado, sulfato magnésico, etc.) quedan al criterio del médico general, o mejor, al de un especialista, el cual sentará así mismo la indicación medicamentosa ulterior, o bien la intervención activa o quirúrgica.
Ya en la clínica, la paciente puede ser sometida a la inyección intravenosa directa en dosis fraccionadas, o en perfusión intravenosa gota a gota de un «cocktail lítico» compuesto de clorhidrato de promacina, petidina y prometacina en suero fisiológico glucosado, acompañado de la administración de tónicos cardíacos. La velocidad de inyección dependerá de la repetición de las crisis y del estado de la tensión arterial. La administración de una perfusión intravenosa gota a gota, también en suero glucosado, de hidroxidiona, que es hipotensora y anestésica, nos rinde extraordinarios servicios.
Si acaso falleciese la madre, hay que tener en cuenta que el niño aún vive durante unos minutos en el claustro materno.

Etiquetas: , , ,
 Guías Locales