Sidebar Header

  • September 2008
  • August 2008
  • July 2008
  • June 2008
  • May 2008

Sidebar Header

    Directorio de Tomelloso
    Directorio LinKaLo
    Famosos
    Miradir - Directorio hispano
    Planeta X
    Posicionamiento web
    Posicionamiento web
    Todoenlaces

Sidebar Header

  • Log in
  • Valid XHTML
  • XFN
  • WordPress

Sidebar Header

  • Presentación

Sidebar Header

  • Accidentes (10)
  • Alimentación (6)
  • Cuidados (2)
  • Dificultades (6)
  • Ejercicios 1 (8)
  • Ejercicios 2 (8)
  • Ejercicios 3 (7)
  • El feto (7)
  • Enfermedades (13)
  • Gestación (10)
  • Gimnasia (3)
  • Higiene (7)
  • Lactancia (7)
  • Masajes (1)
  • Moda (1)
  • parto (33)
  • Programa (1)
  • Puerperio (7)

Sidebar Header

               
¡Ahijuna! - Muy Argentino

                 Embarazo

          Artículos informativos sobre el embarazo

El feto constituido: sus características

admin | El feto | Friday, 20 June 2008

Características principales
El feto ya «de término», apto para salir al exterior y, por tanto, sujeto del parto, con todos sus órganos formados y aptos para funcionar por sí solos, es un ser perfecto que alcanza los 50 cm. de longitud: longitud que suele ser un poco mayor en los varones que en las niñas, sin que diferencias de 3 ó 4 cm. en esta medida que damos deban ser consideradas como anormales.
El peso varía normalmente dentro de amplios límites: en los varones son frecuentes los pesos entre 3.000 y 4.000 gramos, y de 2.400 a 3.000 entre las niñas; aunque, repetimos, el peso se mueve para ambos sexos entre límites muy amplios. Decimos 4.000 gramos, pero no es infrecuente que aun las niñas den pesos mayores que éste. Claro que estos tamaños y pesos del feto dependen de un sinfín de factores, entre los que sin duda cuentan como importantes   la   corpulencia   de   los   padres,   el   número   de   hijos   y   la edad de la madre; también influye el grado de nutrición de la madre, el contenido en vitaminas y hormonas de la dieta, las enfermedades de la madre, etc.

Aspecto externo
A la inspección, el feto total y normalmente constituido se nos ofrece con la piel tersa y sonrosada, órganos genitales específicos bien desarrollados, uñas completas, falta de lanugo en la superficie corporal, ausencia de pelos. La grasa se halla bien repartida redondeando el feto, y el cordón umbilical se inserta hacia el centro de la superficie abdominal.
El tronco
Representa éste el 37 por 100 de la total longitud fetal. El cinturón de los hombros es el segundo obstáculo a la salida, si bien después de la cabeza ya no pueda hablarse de obstáculo. Mide 12,5 cm., aunque también es susceptible de conformación o «encogimiento». El cinturón pelviano, con el diámetro bis-ilíaco que lo caracteriza, mide 8 cm. de longitud o anchura, y tampoco suele ofrecer obstáculo a la salida, dado su pequeño diámetro y calibre.
Las extremidades
Estas extremidades, con las proporciones que se aprecian en la figura 39, gozan de una especial movilidad y flexibilidad, lo que, a pesar de ello, no impide en ocasiones y por maniobras extemporáneas, tanto en el parto como fuera de él, fracturas y luxaciones.
La cabeza
Los que por primera vez «reconocen» cuidadosamente una cabeza de recién nacido, suelen experimentar una sensación de temor cuando se encuentran, sobre todo en la parte central y posterior de la frente, una depresión en la que con toda facilidad se hunde el dedo. De modo que en el momento del nacimiento aún quedan zonas —los ángulos de estos huesos, que están sin osificar; tampoco lo están acabadamente los bordes de estos huesos— que después han de engranar y osificar perfectamente. Esto, que parece un fallo de la naturaleza, no es más que un triunfo de la misma, ya que de este modo la cabeza fetal, primero y gran obstáculo para el parto, puede moldearse y dejarse deformar más fácilmente para que mejor se logre su salida.
Debido a esta falta perfecta de osificación vienen a formarse las llamadas suturas entre dos huesos puestos linealmente en contacto. Las fontanelas se forman en la confluencia de varios huesos. Véase figura 38, que explica suficientemente lo que decimos.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

La llegada de materiales

admin | El feto | Friday, 20 June 2008

Hemos hablado ya de la placenta y de las sustancias que la sangre acarrea por su intermedio desde la madre al niño. Nos interesa mucho saber de qué manera se hace posible ese acarreo y cuál es la disposición de la serie de mecanismos y tubos que llevan la sangre de uno a otro ser, así como por el interior del organismo del niño.
Sistema vascular del feto
Los detalles materiales o anatómicos de constitución del sistema vascular, con toda su complejidad, se conocían hace mucho tiempo; no así, a la perfección, su completo funcionamiento, que constituye una adquisición bastante reciente. Este perfecto conocimiento a que nos referimos se debe a estudios realizados con ovejas, y en las que se han practicado inyecciones intravenosas de sustancias opacas a los rayos X, y que luego han permitido seguir con exactitud el camino de la sangre, tanto antes del nacimiento, ligado aún el fruto a la madre, como después del nacimiento, separado ya de la misma.
Es harto conocido que las funciones de la respiración tienen lugar en los pulmones y que la absorción de las sustancias alimenticias se verificaba en el tubo digestivo. En el feto, ambas funciones de respiración y digestión, por no funcionar aún ambos aparatos, por falta de aire y de aporte nutritivo oral, se verifican en la placenta.
Fisiología de la circulación fetal
La sangre venosa del recién nacido se purifica, arterializa u oxigena en el pulmón, en tanto que en el feto ocurre en la placenta.

En el embrión, la sangre arterial va desde la placenta a su interior por intermedio de la vena umbilical, que, como sabemos, originándose en sus más finas ramificaciones en la placenta y saliendo de ésta, recorre todo el cordón umbilical, entrando en el feto por el ombligo. Ya en el interior del feto, esta vena desagua su contenido en un conducto igualmente venoso que se llama conducto de Arando, el cual desagua a su vez en la gran vena cava inferior, este conducto desaparece en el adulto. La sangre restante se va por la vena porta al hígado. Pero es curioso: a medida que avanza la gestación, va pasando mayor cantidad de sangre por esta vena porta con dirección al hígado y menos por el otro conducto, lo que quiere decir que con el tiempo y el desarrollo, el hígado del feto va tomando una participación mayor en las labores digestivas, al contrario de los primeros tiempos, en que «todo se lo daban hecho». La sangre de estas procedencias va a parar, por la vena cava inferior, a la aurícula derecha, en donde se mezcla con la procedente de la cava superior. La mezcla no es completa, ya que la llamada válvula de Eustaquio, situada a modo de dique, impide una mezcla total. Esta sangre arterial no ha de ir a oxigenarse al pulmón, pasando a la aurícula izquierda directamente, a través de un orificio que habrá de cerrarse después del nacimiento, y que es el agujero de Botal. Por tanto, en esta aurícula izquierda habrá una sangre en parte arterial y en parte venosa, pero siempre más arterial que la de la aurícula derecha y el ventrículo también derecho (véase Fig. 37).
La «respiración» del feto
La sangre venosa, en parte arterial, de aurícula y ventrículo derecho está destinada al pulmón; pero como éste no actúa como tal en las funciones de respiración, si recibiese toda esa sangre se encharcaría y daría lugar a graves trastornos; por eso la sangre procedente del ventrículo derecho sale por la arteria pulmonar y deriva hacia la aorta por el llamado conducto arterioso de Botal, conducto que Jambién habrá de atrofiarse después del  nacimiento.
Así, pues, en la aorta se unen la sangre procedente directamente de la aurícula derecha por aquel agujero citado y la que ingresa por el conducto arterioso; estas dos constituyen una sangre mezcla de venosa y arterial que, canalizada por la aorta, va a repartirse por todos los órganos fetales: riñon, aparato digestivo, extremidades inferiores, etc.
Retorno de la sangre impura
La sangre que ya ha irrigado los órganos y tejidos del feto va a reunirse en dos arterias, que son las dos umbilicales; éstas nacen de las ilíacas internas o hipogástricas. Estas arterias umbilicales conducen sangre venosa; las que saliendo del feto por el ombligo y acompañando a la vena umbilical en todo su recorrido por el cordón del mismo nombre, ingresan en la placenta, arteriolizando o purificando allí la sangre que contienen.
Como la sangre del feto no es tan pura como la del niño y del adulto en el sentido de oxigenación, la sangre de aquél contiene mucha mayor cantidad de glóbulos rojos que la de éstos, supliéndose así la falta de oxigenación con la calidad, por el aumento del número de los vectores o portadores de ese oxígeno. Así que en vez de cinco millones, el feto tiene seis millones o seis y medio de hematíes o glóbulos rojos por milímetro cúbico.

Mecanismo de la respiración al nacimiento
En el nacimiento del feto deja de pasar sangre de la madre por el cordón, se proceda o no a su ligadura. Entonces, al no oxigenarse su sangre y cargarse del venenoso anhídrido carbónico, resulta excitado el centro respiratorio del feto, por lo que el pulmón se despliega y comienza a funcionar. Esto da lugar a un cambio de presión en el tórax, que al crear un vacío, produce la oclusión de aquel conducto arterioso de Botal, con lo que la sangre del ventrículo derecho que sale por la arteria pulmonar pasa directamente al pulmón y no se escapa en buena parte por la aorta. En virtud de este mismo cambio de presión, la válvula de Eustaquio se aplica contra el agujero de Botal, ocluyéndolo e impidiendo, por tanto, el paso de sangre a la aurícula izquierda, sangre que se verá forzada a dirigirse al ventrículo derecho.
También por inservible desaparece en el recién nacido el conducto venoso de Arancio. Su oclusión comienza ya antes del nacimiento. El conducto arterioso se cierra en un plazo de diez a quince días.
Como la sangre puede ya oxigenarse libre y completamente en los pulmones, ya no es necesario aquel gran número de glóbulos rojos; por eso el organismo los destruye. De esta destrucción es fruto la ictericia del recién nacido por la hemolisis o destrucción de los glóbulos rojos que ya no son necesarios.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

¿Cómo se forma el niño?

admin | El feto | Friday, 20 June 2008

Ya lo dijimos implícitamente al hablar de la placenta y sus funciones. Primero, por imbibición; después, a través de la mencionada placenta, se verifica el ingreso en el fruto de la concepción de toda suerte de sustancias necesarias a la formación del nuevo ser, y que fundamentalmente son los hidratos de carbono, las proteínas, las grasas, las sales, el agua y las vitaminas.
Estas sustancias son empleadas por la naturaleza en la formación del nuevo ser. De aquellas tres primeras que hemos citado, y que constituyen los llamados principios inmediatos —hidratos de carbono, proteínas y grasas—, se toman elementos para la construcción del feto; pero también parte de ellos se queman, se destruyen, provocando una formación de calor o liberación de energía, que es la que servirá para sintetizar, para formar, aquellos materiales destinados a la construcción.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

¿Madre flaca, niño gordo?

admin | El feto | Friday, 20 June 2008

Se ha observado cómo el feto, en los primeros estadios de su desarrollo, crece lentamente; este crecimiento se acelera después, y por último, hay otra vez una fase de crecimiento.
Y es que el feto sigue unas determinadas leyes universales, que rigen también nada menos que los fenómenos generales de bioca-tálisis. Digamos de modo sencillo que el crecimiento del niño, su tamaño, peso y volumen son totalmente independientes de los factores de fuera y aun de los de la propia madre. De modo que el niño, aunque su madre esté flaca y aunque se nutra con una parquedad rayana en el ayuno, frecuentemente se desarrollará normalmente; es decir: independientemente de los deseos de la madre y de la alimentación a que ésta se someta. Así que vemos que no es necesario que la madre se someta a torturas de régimen escaso para evitar que el niño sea «muy grande» y produzca partos más difíciles.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

Crecimiento y desarrollo

admin | El feto | Friday, 20 June 2008

Veamos algunas características del desarrollo del embrión. Llama la atención, visto el gran desarrollo alcanzado al noveno mes, que a los quince días de desarrollo su longitud no pasa de 2 mm., haciéndose difícil su observación a simple vista. Entonces ofrece una forma comparable a una coma, con una cabeza que se distingue bastante, aun cuando no pueda hablarse de forma humana. En estos momentos ya ha hecho su aparición el líquido amniótico, y la nutrición se realiza a expensas de aquella aspiración de que hablábamos, por intermedio del trofoblasto o cubierta más externa del huevo.

El crecimiento fetal a partir del 4.° mes


Brevemente haremos un resumen de las principales características fetales en cada uno de los sucesivos meses de su desarrollo.
4.° mes. A sus finales, la forma humana se halla muy definida, centrándose los ojos, que hasta este momento habían estado paralizados. Los dedos y el sexo aparecen francamente marcados. Todo el feto se halla recubierto de una piel fina y rosada que permite ver por transparencia un sinfín de vasos.
La cabeza no aumentará tanto en beneficio de las otras partes del cuerpo. El embrión mide ya sus 15 cm. y pesa alrededor de 50 gramos.
5.° mes. Aquí aparecen ya acúmulos de grasa en el cuerpo fetal. La piel se engruesa y produce una especie de vello que recibe el nombre de lanugo. La cara se halla totalmente formada. Su talla es de 25 cm. y el peso de 250 gramos.
6.° mes. Aumentan los acúmulos de grasa. La piel se abrillanta y alisa, aumentando el lanugo fetal y los pelos. La talla y el peso ascienden, respectivamente a cantidades de 35 cm. y de 750 gramos. Radiográficamente aparecen ciertas características del mayor interés.
7.° mes. Van desapareciendo aquellos depósitos de grasa a que antes nos referíamos, así como el lanugo fetal, apareciendo el feto como un viejo apergaminado.
Como antes decíamos, a partir del sexto mes, completado el período de formación del feto, entramos de lleno en el de incremento o de «agrandamiento» del feto que podríamos llamar. El peso es alrededor de los 1.400 gramos y la talla alrededor de los 38 cm.
8.° mes. Perfeccionamiento orgánico, especialmente del cerebro. La piel se hace turgente y adquiere consistencia, al mismo tiempo que de su superficie comienzan a desprenderse las capas más externas. Vuelven a presentarse depósitos de grasa, que suavizan y redondean formas. La osificación se perfecciona; el peso sube hasta 2.500 gramos y la talla alcanza los 43 cm.

9. mes. Durante este mes el feto acaba de perfeccionarse, alcanza la talla definitiva, así como su peso ordinario, dando paso al feto llamado de término y que presenta las características que vamos a describir, no sin antes decir que cuando por cualquier circunstancia se malogra el fruto dentro de aquellos límites cronológicos de la fase de formación, tiene lugar lo que se llama un aborto, que recibirá los nombres de germinal (ovular), embrionario o fetal, según el mes en que acontezca. A partir del sexto mes, o ciento ochenta días —tiempo en que el feto se halla plenamente formado y con posibilidades, bien que escasas, de vivir fuera del claustro materno— su salida al exterior, por las circunstancias que sean, constituye un parto prematuro.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

Edad del embarazo

admin | El feto | Friday, 20 June 2008

Un error frecuente

Suelen decir las mujeres que están embarazadas de tantos meses, contando como meses completos de embarazo los que se marcan justamente por el número de «faltas». Así, si les tocaba el 20, dicen que como el tal día no tuvieron la regla, están ya embarazadas de un mes; esto no es así. El hecho, claro es, no resulta de importancia vital, pero de este modo, al llegar el período final del embarazo, hay un evidente retraso en la llegada del parto, lo que, como es natural, llena de ansiedad a la mujer y sobre todo a la familia, tanto más cuanto más cuidadosos hayan sido en los cálculos y cuanto con mayor interés esperen la llegada del niño. Veamos en dónde está el error.

Correcta interpretación de las «faltas»


Entre la regla anterior y la siguiente —que ya no se producirá por causa de la fecundación— existe la ovulación, sin la que, como ya sabemos, no podría existir la tal fecundación; dijimos que la ovulación se producía hacia el decimocuarto día después de la regla, pero comenzando a contar desde el día del aparecimiento de la misma, y catorce días también antes del aparecimiento, en su caso, de la siguiente. Por lo primero, en la primera falta el embarazo no es de un mes, sino justamente de la mitad, de catorce o quince días. Llegado el supuesto momento del parto, éste se presenta «retrasado» en catorce o quince días, lo que llena de preocupación, repetimos, a gestante y familiares, cuando lo que ha ocurrido, en realidad, es que ha habido un error de cálculo por desconocimiento de aquel sencillo hecho biológico.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …

Desarrollo del organismo fetal

admin | El feto | Friday, 20 June 2008

Digamos antes de seguir adelante que el fruto de la concepción atraviesa por distintos períodos, etiquetados cada uno con un nombre diferente; éstos los resumimos y esquematizamos a continuación:
En el primer estadio o germinal se esbozan las forman humanas; en el segundo o embrionario la forma y órganos del feto se han definido y logrado casi por completo; quedando para la etapa fetal, o sea para el quinto y sexto mes, la constitución anatómica del feto.
Veamos cómo en un período de tiempo francamente corto se produce un proceso realmente asombroso: de dos células sencillas, al parecer, se forma en nueve meses un organismo perfecto y complicado; y de un tamaño y peso original casi microscópicos e ínfimos, se llega a unos pesos y longitudes en el feto a término que también son considerables.
Los tres primeros estadios constituyen la fase de formación, en tanto que el cuarto o último período es el de incremento o aumento global del organismo, ya totalmente formado, como decimos, en las anteriores etapas.

Comentarios (0) Permalink
Continuar Leyendo …
Powered by WordPress | Wordpress Themes by Luciana
Buscador y Directorio Web, BudiWeb.com