Lucha contra las estrías
Lucha contra las estrías
Las primerizas con bebé de cola van casi de rutina a una cesárea. Si el nene es muy grande (desproporción entre el tamaño del feto y la pelvis materna) y el parto no progresa, también se resuelve con cesárea. Si el bebé es de bajo peso, tiene sufrimiento fetal, es prematuro, también tiene mayores posibilidad de nacer mediante esta intervención. Al igual que si durante el trabajo de parto, la dilatación se detiene o los latidos se alteran. Cuando el parto anterior fue por cesárea, por lo general, aumentan las posibilidades de realizarla nuevamente. ¿Cuánto tiempo debe esperarse para otro embarazo? Lo ideal es un año como mínimo. En ese caso hay. por lo menos, un cincuenta por ciento de posibilidades de parto normal, siempre y cuando no persistan los motivos que llevaron a una primera cesárea (por ejemplo, alteración anatómica de la pelvis). Le he realizado cinco a la misma paciente, en algún caso, y seis, en otros dos. Todos los estudios en los que se pretendió discriminar a los chicos nacidos por cesárea resultaron negativos. No conozco ningún seguimiento de niños nacidos de este modo que, seria y científicamente, pueda demostrar alguna minusvalía por ello. Muy por el contrario, miles de niños que por parto natural hubiesen sufrido trastornos neurológicos, han nacido por cesárea en excelentes condiciones. Luego de la intervención, los tejidos cicatrizarán mejor o peor, según sea la técnica quirúrgica y la habilidad del cirujano. Existe un componente imposible de prever: la facilidad del cuerpo de la paciente para cicatrizar. Esto tiene que ver más con lo estético que con lo obstétrico. Todas las futuras mamas les temen, sobre todo porque una vez que se han formado, no desaparecen. Son especialmente propensas a las estrías las mujeres que ya las tienen en otras partes del cuerpo, y la única forma de luchar contra ellas es la prevención. Esta consiste en mantener los tejidos más elásticos y mejor irrigados, y resulta más eficaz cuanto más pronto se inicie. Lo mejor es comenzar antes de que la piel se dilate. ¿Cómo evitarlas? Se pueden utilizar varias armas: los masajes suaves, proporcionados con un cepillo no demasiado blando; las duchas alternativas de agua caliente y fría, que terminarán siempre con un chorro frío, y el llamado masaje de pellizcos. Se realiza tomando una pequeña porción de piel entre los dedos índice y pulgar, levantándola y masajeándola un poco. Conviene trabajar de esta forma toda la superficie del vientre hasta que la piel quede caliente y ligeramente enrojecida. Buena hidrataclón. También se aconseja aplicar una crema antiestrías con lanolina y vitamina A o un poco de aceite de germen de trigo, producto muy rico en vitamina E. Pero lo más importante, según los expertos, es mantener la piel bien hidratada utilizando cremas, evitar engordar más de lo permitido, ya que los tejidos ricos en grasas se rompen más de lo debido, y usar trusas elásticas, fajas o calzas que disminuyan la tensión que se ejerce sobre la piel.










