Tiene menor tendencia a las arrugas, pero es propensa a los granos.
Tiene menor tendencia a las arrugas, pero es propensa a los granos.
El exceso de sebo en la piel viene determinado por la herencia genética, pero se agrava a causa de las alteraciones hormonales (la menstruación, el embarazo, la pildora), el estrés, la contaminación, el sol, la mala alimentación, los cosméticos inadecuados y las dietas de adelgazamiento.
Es verdad que una piel grasa es más resistente al sol y envejece y se arruga más lentamente que una piel normal. Pero, mientras tanto, su aspecto es grueso, apagado (las células muertas se acumulan rápidamente), brillante y, lo peor de todo, es muy propensa a los granos, las espinillas y los puntos negros.
La clave está en la higiene. Este tipo de piel debe limpiarse, mañana y noche, con jabones neutros o desmaqui-lladores libres de grasa y aplicar un tónico. No conviene abusar de los que tienen alcohol, porque resecan demasiado y pueden producir un efecto rebote (se produce más grasa). Además, dos veces a la semana conviene aplicar una exfoliante para eliminar la capa de células muertas y abrir el poro.
Cada mes, o mes y medio, es imprescindible hacer una limpieza de cutis en profundidad, abriendo los poros con un baño de vapor y, si es posible, acudir a un profesional, ya que el ozono que utilizan es purificante y previene la aparición de granos y espinillas.
Hay que evitar los aceites. La piel grasa también necesita agua. Para proporcionársela se deben elegir cremas hidratantes, maquillajes y todos los productos cosméticos libres de aceite. Y conviene evitar las cremas nutritivas, que resultan demasiado grasas para estas pieles.
Aunque los alimentos no son causa directa del exceso de sebo, no se debe abusar de las comidas grasas, los picantes, el alcohol y el café, y hay que beber mucha agua. Acné adulto. Se produce entre los 30 y 50 años, se localiza en la zona de la barbilla y en el contorno de la boca, y su causa suelen ser los desarreglos hormonales y el estrés.
Para paliar sus efectos, no debemos tocar los granos con las manos, hay que lavar el pelo con frecuencia y retirarlo de la cara (engrasa la piel), no ocultarlo con el maquillaje y utilizar productos específicos.









