
¿Y si aún no estoy en fecha?
La forma de actuar cuando el parto se presenta antes de la fecha prevista y no da tiempo a llegar al hospital depende de lo avanzada que esté la gestación. A partir de la semana 36a, la criatura no corre ningún peligro porque sus órganos ya están completamente formados y lo único que hace en las últimas semanas es aumentar de peso. Pero si la embarazada da a luz antes, se trataría de un parto prematuro y la situación es más crítica, sobre todo para el bebe. Habrá que atender el parto como se ha explicado, pero prestando especial atención al bebé, al que habrá que envolver bien y tratar de darle calor (mejor en los brazos de su madre). Una vez que esté en el mundo, si aún no ha llegado el servicio de emergencia, conviene trasladarlo inmediatamente a un centro sanitario para que lo atiendan urgentemente.
Etiquetas:
calcular fecha de parto,
contracciones de parto

¿Qué hacer si se presenta?
Si la mamá cree que el parto es inminente y ve que no le da tiempo a desplazarse a un hospital, lo primero que debe hacer, esté donde esté, es llamar a un número de teléfono de emergencias para pedir ayuda médica. También conviene avisar a la pareja, a la familia o a cualquier persona si se encuentra sola y, sobre todo, tratar de no perder la calma.
Si la embarazada se ha preparado para la experiencia del parto a lo largo de la gestación, podrá afrontar la situación de manera tranquila, al saber todo lo que debe hacer en ese momento. Es necesario que las personas que estén con ella también mantengan la calma y traten de que esté lo más cómoda posible.
Es preferible buscar una estancia cálida y acomodarse en la cama (si el parto se presenta en casa) o en un sillón confortable. Si no es posible, la alternativa es acostarla en el piso sobre una sábana, una manta o una prenda que esté limpia. Conviene pedir la ayuda de mujeres que ya hayan tenido hijos, porque podrán aportar experiencia, o de alguien que tenga las mínimas nociones de cómo atender un nacimiento. En cuanto llegue la ambulancia, es mejor delegar en los profesionales de la salud y atender a sus indicaciones para que todo salga correctamente.
Etiquetas:
parto inminente,
tapón mucoso parto

¿Cómo saber si el parto es inminente?
La rotura de la bolsa amniótica es un aviso importante. Aunque el parto no siempre se desencadena a continuación, lo más probable es que se inicie en las próximas horas. Por eso, y ante el riesgo de contraer infecciones, ya que el bebé queda desprotegido sin las membranas, es urgente ir a la maternidad.
Las contracciones son los indicios más evidentes de cualquier parto. Si son intensas, muy seguidas (cada dos o tres minutos o incluso menos), duran entre 40 y 60 segundos y se tienen ganas de empujar, lo más probable es que el bebé esté a punto de salir.
La pérdida de sangre o flujo muy líquido en cualquier momento del embarazo debe tomarse en serio. Hay que ir a la guardia médica lo antes posible y no esperar “a ver qué pasa”.
Etiquetas:
las contracciones en el embarazo,
señales de parto

Cómo atender un parto
Permitir que la parturienta adopte la posición que considere más cómoda. Si es primípara, quizá sea conveniente inducirla a parir en cuclillas. Si ya tuvo otro hijo, sugerirle que lo haga en la misma posición que el anterior, para darle confianza. Si decide parir acostada, es preferible que lo haga sobre una cama, con las nalgas en el borde, para permitir extraer al bebé en caso de ser necesario. Si ya asoma la coronilla del bebé, se puede ayudar a la madre colocando una mano en el periné (zona entre la vagina y el ano) y conteniendo con la otra suavemente la cabecita (pero sin empujarla hacia adentro) para impedir que salga de golpe y origine desgarros incontrolados. Una vez que la cabeza está afuera, el cuerpo del chiquito suele salir solo.
Conviene tener bien sujeto al bebé para que no se nos escurra de las manos.
• En cuanto salga el bebé, es necesario entregárselo a la madre para que no pierda calor. Ningún bebé se enfria en contacto piel a piel con su mamá.
Conviene limpiarle suavemente la boca y la nariz con un pañuelo. Si es posible, seria formidable ponerlo al pecho y que comience a mamar (la succión propicia la contracción del útero y la mujer sangra menos).
Una vez que el bebé haya nacido, no hay que preocuparse por el corte del cordón. No existe urgencia para hacerlo. Si ya ha salido la placenta, puede procederse a la ligadura del cordón en dos lugares separados por unos centímetros y realizar el corte en el medio de las ligaduras. Si no se tiene con qué efectuarlo, no existe inconveniente en trasladar a la paciente sin ligar el cordón. Se envolverá la placenta en una tela limpia y se la llevará sin problemas.
• Durante la expulsión de la placenta es mejor no intervenir por el riesgo de que, al desprenderse del útero, se produzca una hemorragia. Como no se suele producir hasta 15 ó 30 minutos después de nacer el bebé, conviene esperar la intervención de los profesionales de la salud, que seguramente ya habrán acudido al lugar del parto. Si sucede antes, resulta útil dar a la madre un masaje en el bajo vientre para que el útero vaya contrayéndose y deje de sangrar.
Etiquetas:
parto prematuro,
partos naturales

La rapidez es un riesgo
Dar a luz en un lugar inadecuado, sin las mínimas garantías de higiene y salubridad, constituye un riesgo para la madre y para el bebé. La precipitación y la sorpresa impiden que la parturienta pueda llegar al hospital o a la clínica y obligan a convertir un taxi, un ascensor, el subterráneo o su propia casa en una improvisada sala de partos.
La falta de asistencia profesional aumenta el riesgo de sufrir desgarros en la vagina y el ano, si no se tiene control en la salida del bebé, y de contraer infecciones por la falta de asepsia. Los partos precipitados pueden dejar secuelas en la mujer (incontinencia urinaria, desplazamiento del útero o la vejiga…) por el debilitamiento de los músculos que han estado sometidos a un esfuerzo considerable durante tan poco tiempo.
Etiquetas:
alumbramiento,
fecha parto

¿Y si no hay tiempo de llegar a la clínica?
Es una anécdota muy conocida que Juana la Loca parió a su hijo Carlos V en una letrina de palacio mientras asistía a un baile. Según cuentan las crónicas, la reina se sintió repentinamente indispuesta y, pensando que sufría un cólico, fue al baño y salió con su hijo en brazos.
Los partos en la calle, en un taxi o una comisaría, como sucedía hace tiempo, son casos aislados y casi nunca se dan en primerizas, pero llaman la atención y, por eso, suelen aparecer en los diarios.
¿Por qué sucede? Hay ocasiones, afortunadamente muy pocas, en las que el parto se presenta cuando no se espera y, a veces, es tan inminente que no da tiempo a llegar a la clínica. Aunque en la mayoría de los casos aparecen indicios que van alertando con tiempo a la mujer de que el nacimiento del hijo se avecina (pérdida del tapón mucoso, rotura de la bolsa, contracciones…), en algunas parturientas esos avisos pasan prácticamente inadvertidos.
Además, suele existir una predisposición fisiológica que facilita un parto rápido. Las causas físicas que lo favorecen pueden ser: pelvis muy ancha, haber tenido más hijos o un parto prematuro por un problema del embarazo.
También puede ocurrir que una mujer que no esté bien informada espere hasta el último momento para ir a la clínica, a pesar de tener los síntomas (porque desconoce cuál es el mecanismo de las contracciones o no da importancia a las pérdidas de líquido) o, al contrario, que una mujer que ya ha tenido hijos se confíe pensando que el parto le llevará horas.
Etiquetas:
el embarazo,
que es el parto

¿Será tan emocionante como el primero?
“Creía que no iba a sentir lo mismo que cuando di a luz la primera vez”, dice Lucía, mamá de un nene de tres años y una beba de tres meses. “Estaba mucho más tranquila, porque sabía todo lo que iba a pasar. Además, quería tanto al más grande que me parecía imposible sentir lo mismo por el segundo. Pero me equivoqué. En cuanto vi la carita de Romina, todo cambió. La emoción fue tan intensa como cuando nació Maximiliano.”
Testimonios como los de Lucía son bastante habituales. Y es que algunas mamas creen que no es posible emocionarse tanto en el segundo parto como en el primero, y después descubren que no es así. Pero también hay madres que reconocen que, a pesar de que sintieron una gran felicidad al conocer al nuevo bebé, ese momento no fue tan especial como el vivido con el primero.
Para los especialistas, la explicación de esto es sencilla: al haber un hijo mayor al que atender, la mamá tiene menos tiempo para ocuparse de su embarazo y para pensar en el nacimiento y en cómo será el nuevo bebé. Y aunque ese hijo sea tan deseado como el primero, el factor de la curiosidad y el de estrenarse como madre ya no existen. Ninguna mujer debería reprocharse estos sentimientos, ya que, a juicio de los especialistas, son completamente normales.
Etiquetas:
el segundo hijo,
segundo hijo

¿Se repetirá la cesárea?
Las mujeres que sufrieron una cesárea en el primer parto suelen preguntarse si ésta será necesaria también en los siguientes nacimientos. Eso depende mucho de las causas que motivaron la primera intervención y de las complicaciones que puedan presentarse en el segundo parto. Hay casos en los que esta operación siempre será obligada: si la madre tiene la pelvis estrecha, existe desproporción entre ésta y el diámetro de la cabeza del bebé, o cuando la criatura se encuentra atravesada.
Si, por el contrario, la primera cesárea se debió a un problema de dilatación, o a que el parto no progresaba (en este caso también habría que conocer las causas), eso no tiene por qué repetirse en el segundo. En cualquier caso, si no existen condicionantes ni problemas previos, el obstetra intentará un parto vaginal.
La posibilidad de que el segundo bebé nazca sin cesárea suele ser un motivo más de ilusión para la gestante. En caso de que la intervención deba repetirse (a veces se sabe con anticipación) y eso sea un motivo de tristeza o frustración, la madre debe evaluar la opción de solicitar que le administren anestesia peridural, lo que le permitirá estar consciente durante la operación y ver nacer a su hijo.
Etiquetas:
cuidados con la cesarea,
despues de la cesarea

La experiencia anterior condiciona
La parturienta no siempre llega a la maternidad con tanta serenidad para el segundo hijo. También hay embarazadas que esperan atemorizadas el momento del parto, la mayoría de las veces porque la experiencia anterior no fue buena (fue un parto muy largo, complicado, con un desenlace dramático…).
En estos casos, es importante superar ese miedo, y pedir ayuda a un especialista si es necesario. Todos los médicos coinciden en aconsejar que concurran a los cursos de preparación para el parto en cada embarazo. En estas clases, la gestante aprende que no todos los partos son iguales y que la experiencia negativa no tiene por qué repetirse. Además, seguir un curso de educación maternal es conveniente siempre, entre otras razones, para recordar conocimientos que pueden haberse olvidado (por ejemplo, sobre relajación y respiración).
Etiquetas:
el parto,
fecha probable de parto

¿Cuándo salir hacia el hospital?
En el segundo parto todo transcurre más rápido; por eso, no conviene confiarse. Se debe ir a la maternidad cuando las contracciones sean rítmicas y frecuentes, sin esperar a que sean muy seguidas (cada 8-10 minutos, por ejemplo). En la clínica podrán confirmar si el parto ha comenzado o es una falsa alarma. También hay que concurrir sin demora si se ha roto la bolsa o se aprecian pérdidas de sangre.
El proceso de dilatación y expulsión en las multíparas suele ser mucho más corto que en las primerizas: el primer parto dura alrededor de 8 horas o más, mientras que el segundo puede durar unas 5 o 6.
Etiquetas:
fecha de parto,
fecha probable de parto