Regla
La regla suele presentarse a las seis u ocho semanas después del parto, incluso si la mujer amamanta a su hijo. La abundancia de sangre suele ser mayor que en las reglas habituales, por lo cual es de aconsejar a la mujer que se acueste cuando se inicie, vigilando su cantidad, y levantándose si no parece excesiva.
En otras ocasiones, sobre todo en mujeres «buenas criadoras», el retorno de las reglas se hace esperar tres y cuatro meses o aun más, surgiendo la duda de si no habrá una segunda gestación. Para averiguarlo, nada más sencillo que una reacción de Houssay o al látex.
Este posible embarazo no plantearía ninguna duda si se hubiese esperado para la reanudación de las relaciones sexuales hasta después de la vuelta de las reglas; pero generalmente suelen reanudarse con autorización del médico, o tal vez sin ella, hacia los treinta o cuarenta días de la fecha del parto. En todo caso, el retorno a las relaciones sexuales, en tanto existen pérdidas sanguíneas o serosas es, aparte de ciertas consideraciones en las que no vamos a entrar, sumamente peligroso para la mujer por posibilidad de infección genital y hasta incluso de rotura orgánica.
















