recien nacidos
Un grupo de científicos británicos descubrió en los recién nacidos que la capacidad de discernir entre un rostro bello y otro que no lo es tanto es innata. A la hora de orientar la mirada hacia algún lado, optan por quien es más lindo. Los investigadores tomaron 100 bebés de entre un día y una semana de vida y les mostraron fotografías de caras de personas que previamente habían sido ranqueadas en una escala de belleza. Se notó que el 80 por ciento de los bebés orientaba la mirada hacia aquella que era más atractiva.






